Me asustan las caídas libres porque tengo la mala suerte de que suelo darme contra el fondo, y me asustan las paradas porque tengo la sensación de que me quedare estancada. Vivo de prisa porque no quiero sentir. Me asusta vivir. Me asusta sentir cosas y querer a la gente, porque todos se olvidan de mi, o se marchan. No me gusta ir despacio , porque entonces me da tiempo a pensar y los pensamiento siempre acaban comiéndome la cabeza y no quiero comerme nada que no sea el mundo. Pero no quiero querer, ni acostumbrarme a soñar, porque no siempre se cumplen todos los sueños; ni creer en la gente porque las cosas siempre son igual. Siempre te acaban decepcionando. Siempre acabas rodeada de mentiras y de gente que finge ser quien no es, o querer a quien no quiere solo para encajar en una sociedad que nos ha impuesto unos parámetros sacados de la nada en la cual si no eres lo que la gente quiere que seas no vales nada, y prefiero estar sola a tener que vivir siendo quien no soy. Y me da igual lo que penséis de mi, porque yo no vivo de lo que vosotros decís o dejáis de decir. Me jode que cuando yo os he apoyado a muchas y muchos luego ni os acordáis de mi nombre, pero lo que penséis no, porque no voy a creerme palabras que provienen de bocas envenenadas por las etiquetas.No me gusta vivir en un mundo de alti-bajos, de épocas de estar bien y estar mal, pero de la misma manera odio la estabilidad y no soporto las rutinas porque siempre me acaban volviendo loca. Aquí cada uno es quien es y a estas alturas de mi vida nadie va decirme quien soy o quien no soy o lo que quiero, o lo que me gusta. Porque cada uno es como es y aprende de sus errores y de sus decepciones. Y la vida es así. Y yo me canso de puñaladas en la espalda y de darme siempre de bruces contra algo por dejarme llevar, porque si, también me asusta la confianza, y eso me ha echo equivocarme cientos de veces al salir corriendo y no pararme a pensar en que igual que hay gente de mentira, hay gente de verdad y a veces el abrazo mas sincero es de quien menos te lo esperas. Me asusta vivir. Pero lo estoy intentando. Estoy intentando vivir y ser sincera respecto a mi pasado, y a los errores que cometí y aunque para algunos sea tarde, intento encontrar una solución. No me da vergüenza admitir que me equivoque, ni admitir que hice daño a personas que no lo merecían. Porque fui mala y despiadada, y aun sigo siendo vengativa, rencorosa, y siempre seré de las que piensan que el fin justifica los medios. Me hice mi propia tumba , me empuje a mi misma hacia el abismo. Me destruí. Y luego me tuve que recomponer de la nada yo sola, porque la persona a la que le había dado todo ya no estaba. Solo yo, mi fuerza y mi puto orgullo que tantas malas pasadas me ha jugado. Siempre he creído que el mundo estaba en contra mía Me ha tocado llorar tanto o mas, y aunque me escondí del mundo cuando estaba mal, al final me toco aprender por las malas que tienes que dar la cara, o te quedaras siempre al margen, y eso no significa que sea fácil, porque vivir es lo mas jodido del mundo. Pero aquí estoy, aprendiendo a convivir conmigo misma, y, para que mentirnos, no tengo ni puta idea de lo que quiero, ni a donde voy, pero si se de donde vengo, y quienes han estado aguantando las tormentas conmigo y quienes corrieron a refugiarse cuando todo estaba mal, y precisamente por eso, para mi hay dos clases de personas, las que le echan huevos a la vida, y las que viven una mentira. Y yo ya viví en el segundo grupo demasiado tiempo, el suficiente como para aprender de mi misma y darme cuenta de que no quiero ser otra mentira que camina por el mundo. Han sido las experiencias las que me han echo llegar hasta aquí, pero también los errores. Me lesione a mi misma. Vomitaba. Fingí ser quien no era. Mentí solo para caerle bien a la gente. Me acostumbre a los silencios y a conformarme con poco y así me ha ido. Y quizás entonces pensaba que nada tendría remedio, porque he estado tan hundida como parar querer desaparecer de verdad, pero ahora se que la tristeza es el precio que pagamos por la felicidad y que hay que vivir con ello. No soy de las que abandonan aunque a veces tenga muchas ganas. Soy de las que llevan la cabeza alta y las heridas con orgullo.
"Luchaste, amaste, perdiste… La cabeza alta."
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