domingo, 3 de marzo de 2013

Todos necesitamos un respiro.

He aprendido que llorar no te hace menos fuerte, sino mas valiente. Aprendí que todos nos rompemos de vez en cuando, y que todos tenemos problemas de autoestima. He aprendido a no dar el todo por nada, y esperar a ver como salen las cosas. He aprendido a improvisar sobre la marcha, y que a veces sale mal y a veces sale bien. Aprendí que quien tiene un sueño, no se conforma con menos y lo persigue hasta el fina. He aprendido que los imposibles solo existen hasta que uno los supera. Aprendí que hay secretos que es mejor no destapar. He aprendido muchas cosas estúpidas como las declinaciones del latín o porque nos parecemos a nuestros padres, cosas que no sirven para nada en la vida, como las causas de la primera guerra mundial, o porque los poetas escriben sonetos de amor, he aprendido cosas por las malas, como que no siempre quien te quiere te busca, o que el amor no es aquello que nos pintan en los libros o en las películas  porque siempre es mas complicado. Me ha tocado aprender cosas que no quería  por ejemplo, que las mentiras solo conducen al fracaso, y que por lo que queremos siempre hay que pagar un precio. Y por las buenas, solo he aprendido a decir BASTA y NO cuando la situación lo requiere.

Pero me queda lo mas difícil, aun tengo que aprender a llevarme bien conmigo misma y a quererme.

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